Las cinco razones para no imprimir una foto en brillo

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Foto de Darren Johnson en Flickr


A raíz de un reciente artículo de este blog sobre los aspectos a valorar en el momento de imprimir y enmarcar una foto, he recibido muchos comentarios acerca de mi valoración acerca de la impresión en mate, y más concretamente de lo contrario, de NUNCA imprimir una foto en brillo. Por esta razón me dispongo a exponer mi punto de vista, eso sí, totalmente subjetiva.

Primero de todo ¿es necesario?

Efectivamente. El acabado en brillante le confiere a la foto un efecto de acabado "húmeda". Y digo yo, ¿Qué necesidad hay? ¿Qué gracia tiene? Yo no se la veo, la verdad. Me gusta que las fotos al imprimirlas sean tal como se han pensado que sean, sin añadir nada como esta capa brillante a modo de barniz. Lo encuentro feo y ya de otra época. Hoy en día que los fotógrafos tienen mil oportunidades de poder editar sus trabajos de una forma u otra ¿tiene que ser en el último paso, el de la impresión, en el que añadamos un barniz? Yo creo que no. Me gusta más que la foto tenga el aspecto natural del acabado en mate. Es posible que hace años, en la era analógica, el imprimir en brillo era casi necesario, sobretodo en el entorno amateur. Hoy en día no lo creo oportuno. Pasemos página por favor.

Produce reflejos

Otra de las razones principales para no imprimir en brillo es simplemente que la foto en si produce reflejos y hace que ver la foto sea una incomodidad total. ¿No te ha pasado? ¿No te has encontrado nunca viendo fotos familiares y tener que girar la foto o la cabeza para poder ver algún detalle? El error está en el acabado. El acabado produce, claro está, un reflejo incómodo que no se produce con el acabado en mate, y eso es para mi ya una razón de peso para no hacerlo jamás.

Son más delicadas de manipular

Un aspecto práctico esta vez. El acabado en brillo deja una película encima de la foto que la hace bastante más difícil de manipular. Es cierto que esto ha mejorado mucho. Recuerdo hace muchos años que las fotos se tenían que casi tocar con guantes y que si ponías un dedo encima corrías el riesgo de perpetuar una huella por los siglos de los siglos. Los arqueólogos del próximo milenio se pondrán las botas con esto y alucinarán cuando encuentren huellas incrustadas todavía en la superficie de alguna foto....aunque en realidad, cuando simplemente vean el acabado en brillo seguro que dirán, "ah sí, acabado en brillo, entonces debe tratarse del siglo XX principios del XXI". Digo principios del XXI porque tengo la esperanza de que acabar con esto algún día no muy lejano :-)

Imprimir en brillo es manipular la fotografía

He escuchado el argumento de que en brillante se "remarcan los colores" e incluso alguien recomendando la norma de que si imprimimos en color lo hagamos en brillante y si es en blanco y negro lo hagamos en mate. ¿Qué argumento es ese?. Precisamente por eso, remarcar los colores o hacer que sean más vivos, es una decisión del propio fotógrafo. Quiero decir, de alguna forma, el acabado en brillo ¡es una forma de manipulación del trabajo del autor!

Vale lo admito, el argumento está cogido por los pelos, pero es bien cierto. Si la excusa para imprimir en brillo es que "queda mejor", es que estamos alterando el trabajo del fotógrafo añadiendo un acabado extra. Es posible que el fotógrafo no esté de acuerdo ¿no?

Es una cruzada personal, ¿qué pasa?

Y por último, claro, la cruzada personal de apostar por el mate y desterrar de una vez el acabado en brillo. Lo sé, no llevan a nada y no tienen demasiado alcance, pero me gusta embarcarme en este tipo cosas. Tiene un punto romántico. Es el mismo tipo de cruzada que la reivindicación de los signos de interrogación o de admiración iniciales (¿¡). En un texto formal como el artículo en un blog esto no tiene importancia, ya que evidentemente los signos iniciales van a estar allí seguro....el mérito viene cuando estos signos aparecen en un chat por teléfono móvil, donde tienes que ir hasta a una tercera pantalla del teclado para buscar el maldito ¿ o ¡.

En este tema de las fotos en brillo o en mate va a ser lo mismo. Aquí lo dejo para que lo reflexiones y lo valores tu mismo. Si digo que no quiero convencerte de la conveniencia de imprimir en mate, mentiré, claro que quiero convencerte. Al menos mi intención es que la próxima vez que en la tienda de fotos te digan aquello de "brillo o mate" se te cruce inmediatamente un flash mental y te acuerdes de aquél artículo que leíste no sabes dónde que te decía "¡en mate! ¡imprime en mate!". ¡Únete a la cruzada!


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Seis aspectos que debes valorar al imprimir y enmarcar una foto

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Recuerdo hace un tiempo en la clase inicial de un curso de fotografía, y tras debatir brevemente entre los alumnos, la profesora definió la fotografía como "un objeto que se puede tocar". Efectivamente, la fotografía es un trozo de papel dónde hemos plasmado una imagen y efectivamente se puede tocar y trabajar con él. Siempre recuerdo esas palabras porque estando en la era digital la excepción suele ser que imprimamos nuestras fotografías e incluso que lleguemos al punto de enmarcarlas.

En este artículo describo los diferentes aspectos que tengo en cuenta para pasar de la imagen en digital a la foto finalmente enmarcada

Color o blanco y negro

Podríamos pensar que la decisión de dejar la imagen en color o en blanco y negro en realidad es parte del proceso de obtención y procesamiento de nuestra imagen. Es decir, es parte de la decisión de si una imagen debe quedar en color o mejor en blanco y negro. También puede ser una opción estrictamente personal (ejemplo: "yo sólo hago fotos en blanco y negro"). Es cierto, siempre es así. Pero ¿qué pasa cuando elegimos una foto para ser imprimida y enmarcada? Es muy posible que empecemos a pensar un poco más allá de la foto en sí para incluir los elementos más allá de la propia imagen obtenida: ¿para quién es?, ¿cuán grande vamos a querer la foto?, ¿dónde va a estar expuesta?, ¿va a formar parte de una composición de otras fotos?, etc.

Es todo esto lo que a mi me hace pensar muy bien si vale la pena pasar a blanco y negro o mejor dejarlas en color. No tengo una regla clara. Lo que me gusta hacer es hacer una pequeña composición de las fotos que quiero imprimir y ver como funcionan todas ellas juntas. A partir de ahí tomo una decisión. Mira por ejemplo lo que hice recientemente con unas fotos de mi hija Noa; primero coloqué las imágenes en color en una composición determinada (esta no es la composición final). El objetivo es ver como funcionan todas las imágenes juntas, y valorar el conjunto:


Composición fotos en color

A continuación hice lo mismo con una versión en blanco y negro.

Composición fotos en blanco y negro


Cuestión de gustos, pero en este caso, me gustó más la opción en blanco y negro. Le da más uniformidad al conjunto y creo que funcionan mejor. De nuevo, cuestión de gustos.

Recorte

El recorte de la imagen (el crop) es un aspecto vital cuando vamos a reproducir nuestra imagen en papel. la razón es que los formatos que ofrecen los laboratorios no tienen porque ser los que encajen con la proporción 3x2 de las cámaras digitales. Es por eso que se vuelve imprescindible trabajar el recorte de la imagen en función del formato de impresión que queramos obtener. En el ejemplo de las imágenes comentadas más arriba, el formato que elegí para las fotos es 24x30.

Ejemplo de recorte efectuado a 24x30

En la imagen superior puedes ver el tipo de recorte efectuado en una de las fotos. Puedes ver que la diferencia de formato es significativa y esto obliga a pensar muy bien en cómo efectuar el recorte. Es un buen momento para poner en practica los conocimientos de composición, ya sean aspectos generales como el encuadre como aspectos más específicos cuando fotografiamos personas.

Mate o brillante

No quiero ver a nadie imprimiendo una foto en brillante. Punto y final.
Va, me explico. El acabado brillante da a la imagen un aspecto de húmedo ficticio, y una vez expuestas generan reflejos bastante indeseables y molestos a para mi gusto. Si te parece que quedan mejor, ¡error! deja de hacerlo, imprime en mate y no te arrepentirás.

Laboratorios profesionales

¿Vale la pena trabajar con laboratorios profesionales?
Sin duda, vale muuuucho la pena. No lo dudes. Trabajar con laboratorios profesionales marca la diferencia. En ellos te van a asesorar sobre el resultado final de tus imágenes e incluso, si no te atreves tu mismo o no estás familiarizado, te pueden ayudar con los aspectos técnicos de tus archivos por un pequeño porcentaje del coste, todo muy razonable.

Hay que perderle el miedo. Es una lástima trabajar en las fotos, editar, recortar etc. como para que luego la impresión en papel deje mucho que desear. Ponte en manos de laboratorios profesionales ya que vale mucho la pena.

Papel

El papel sobre el que imprimimos las imágenes también importa. Si trabajas con laboratorios profesionales (ver arriba) te informaran sobre las opciones disponibles. Los papeles con mayor gramaje dan una mayor calidad al trabajo final aunque aumenten su precio también. Vale la pena preguntar en cualquier caso sobre las opciones disponibles, ya que si vamos a imprimir un trabajo que queremos exponer en algún lugar visible, seguramente querremos una buena calidad. También decir que en general los laboratorios profesionales suelen ofrecer una muy buena calidad en los acabados "estándard", pero no está de más valorar distintas opciones. Te recomiendo que hagas alguna prueba. Si tienes una foto especial que quieras imprimir, prueba un papel de buena calidad. Te costará un poco más pero te permitirá valorar si vale la pena o no.

Enmarcados

Finalmente el gran tema de los enmarcados. Este es un mundo en si mismo y es muy casi tan importante como la foto en sí. ten en cuenta que de alguna forma, el enmarcado pasa a ser la extensión de la foto, y es por eso que debemos elegir bien.
En el mercado hay miles de opciones, todo tipo de marcos, todo tipo de passepartout tamaños, colores y materiales diversos.

Primera decisión ¿passepartout sí o no?. Bien, primero decir que el passepartout es el espacio que se deja entre el marco y la foto, y pueden ser de muchos colores y de tamaños diversos. El passepartout hace que la imagen "tome aire" o "respire" en el enmarcado final, favoreciéndola y resaltándola.

Mi preferencia es a hacer siempre passepartout cuando estamos trabajando con tamaños relativamente grandes. Si vamos más allá del 20x15, creo que en vale la pena incluirlo.

En general, me suelen gustar dos estilos: el discreto y el atrevido. Sí ya lo sé ¡no tengo criterio! Me explico; el estilo discreto es aquel con un passepartout generalmente en blanco y un marco discreto, en color blanco o color plateado. También el marco en negro suele quedar bien. El estilo más atrevido suele pasar por passepartouts en colores y un marco que combine. Es aquí donde podemos empezar a jugar con configuraciones diferentes, marcos de colores más extremos; plata, morado, dorado y otros materiales como la madera.

Todo un mundo en el que recomiendo que entréis. Hay muchos profesionales en esta área que ofrecen un servicio excelente. A mi me gusta ir con mi foto imprimida y que ellos me asesoren. Lo recomiendo encarecidamente.

En cuanto tenga las fotos enmarcadas en la pared ¡os actualizo!


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