4 pasos para iniciarse en la Fotografia conceptual

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Aprovecho el privilegio de poder escribir en este blog para introducir un tema que, por mi trabajo como asesor de presentaciones, debo utilizar a diario. La fotografía sobre conceptos e ideas. Cuando estoy preparando un PowerPoint, necesito ilustrar con imágenes el mensaje que quiero transmitir. Y, por lo general, la fotografía tradicional no me sirve.
La fotografía tradicional consiste en captar la realidad con nuestra cámara bajo nuestra manera de ver las cosas. Partimos de una realidad que ya existe y tratamos de capturarla en una foto. Un retrato, un paisaje, etc…
Sin embargo, existe una corriente de fotografía que va de todo lo contrario: la Fotografía Conceptual – una disciplina del arte conceptual, movimiento que surgió a mitad de los años sesenta. Partimos de una fotografía que todavía no existe pero que visualizamos en nuestra mente y tratamos de construir la realidad que nos permita capturar con nuestra cámara la foto que habíamos imaginado.
Otra diferencia importante radica en el protagonismo que toman los objetos retratados en la foto. Mientras en la fotografía tradicional el objeto retratado es lo más importante, en la fotografía conceptual lo más relevante es el concepto que el objeto retratado representa.
Veamos algunos ejemplos obtenidos del blog Gran Angular:

Anorexia – de Santy Ago

Discriminación – de spin360

Igualdad – de Mustafa Celikel

¿Cómo podemos crear nosotros nuestras propias fotografías conceptuales?



Os expongo los 4 pasos que yo sigo para la creación de fotos conceptuales.

1.- DEFINE EL CONCEPTO
El primer paso consiste en pasar de un concepto abstracto a una idea concreta de fotografía. Se pasa, por ejemplo, del concepto discriminación a la idea de la oveja negra.
Para ello recomiendo seguir los pasos siguientes – descritos en mi artículo “5 pasos para saber qué imágenes necesitamos en nuestras presentaciones”.

2.- VISUALIZA LA IMAGEN
Una vez tenemos clara la idea de fotografía que queremos realizar, debemos centrarnos en la composición; debemos visualizar mentalmente la imagen.
La composición – un tema que seguro que Albert desarrollará en su curso de fotografía – consiste en disponer espacialmente los diferentes elementos que queremos que aparezcan en la imagen.

3.- CONSTRUYE TU REALIDAD
En la fotografía conceptual es necesaria una etapa de producción. Como hemos dicho, en muchas ocasiones, no existe la realidad que queremos capturar y somos nosotros quienes debemos crearla.
Si nos fijamos en las 3 fotografías de ejemplo, en la primera de ellas deberá realizarse una foto previa de la manzana entera, imprimirla, y pegarla en el espejo a modo de reflejo. La segunda podría hallarse por azar, aunque es más probable que el fotógrafo haya pedido ayuda a un pastor para disponer las ovejas de tal manera. Y en la última, sencillamente, debe construirse la escena, pues es evidente que ésta no existe por sí sola.
Si alguien sabe sobre construir realidades, ese es el fotógrafo madrileño Chema Madoz. Os invito a descubrir su página web (http://www.chemamadoz.com/) para ver la enorme colección de fotografías conceptuales que posee. A cuál mejor! Os pongo un par de ejemplos y un reportaje sobre cómo realiza su obra.







Para la foto de la cerilla, necesitó meses para encontrar el tablón de madera adecuado!!!
4.- DISPARA!
La última etapa consiste en la realización de la fotografía teniendo en cuenta todos los consejos que podrás encontrar en este blog sobre luz, obturación, diafragma, etc…
De lo que se trata es de obtener una imagen que sea lo más parecida a la visión mental que hemos tenido.

¿Cuál es el resultado?
Os muestro tres fotografías conceptuales que realicé siguiendo estos pasos y que pertenecen a una colección de imágenes titulada Fotolingüística.

CUERDAS VOCALES

AUMENTO DE SUELDO

ACEITE VIRGEN

Splash

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Hace poco leí un post sobre un fotógrafo muy particular: Bill Cahill. Este fotógrafo se dedica a fotografía de producto y se ha especializado en "alta velocidad". En particular, tiene una serie de fotos espectacular de efectos de salpicaduras....SPLASH!. En ellas consigue un efecto refrescante, dinámico y muy espectacular. Os recomiendo que os deis una vuelta por su web, sobretodo la serie FLUID

¿Te ha gustado? ¿Cuál es tu favorita?
A mi la que más me gusta es la número 40.

Si queréis ver cómo trabaja Bill Cahill, aquí tenéis un vídeo de un making off de una de sus sesiones fotográficas. Debe ser muy divertido trabajar en su estudio ¿no crees?



Y en este otro vídeo la sesión de como se hizo la foto de la cerveza Peroni dónde se muestran algunos trucos que utilizan los fotógrafos de producto para sus creaciones.


Disfrutadlos!

CF4.1 - Retomando la apertura, velocidad de obturación y sensibilidad

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Foto de Eugene Yurevich en flickr


Veamos entonces cuáles son los factores que influyen en la exposición de una toma, o dicho de otra forma, que herramientas tenemos para controlar la cantidad de luz que captamos con nuestra cámara.

Normalmente los libros de fotografía incluyen tres factores que son los que incluyo en el título de este post, pero debes saber que en realidad son cuatro. Los tres que siempre se mencionan son la apertura, la velocidad y la sensibilidad del sensor. El que normalmente todos nos dejamos es la cantidad de luz disponible. Asumimos que la cantidad de luz disponible es un factor que no vamos a poder controlar (es la que es) pero no siempre va a ser así...piensa en cuanto utilizamos un flash por ejemplo. Con el uso del flash podemos controlar la cantidad de luz disponible, y por tanto, lo añado como un factor adicional aunque lo desarrollaré cuando tratemos los temas del flash.


Volviendo al tema, centremonos en los "tres" factores que clásicamente se controlan la exposición en fotografía:
Apertura: La apertura controla la cantidad de luz que deja pasar el diafragma de la cámara. Recuerda que a mayor apertura, más cantidad de luz
Velocidad: La velocidad de obturación controla el tiempo que el diafragma está abierto. A mayor velocidad, menor cantidad de luz
Sensibilidad: La sensibilidad controla cuan sensible es nuestro sensor a cierta cantidad de luz. A mayor sensibilidad, mas luz capta nuestra cámara

Estos tres factores han sido desarrollados en capítulos anteriores por lo que te recomiendo una segunda lectura si quieres repasar conceptos.

Exponiendo con los tres factores simultaniamente

Recuerda el concepto "paso": un paso era el que dejaba pasar el doble de luz entre ellos. Por ejemplo, entre una apertura de f4 y f5.6 hay un paso, lo que quiere decir que a f4 pasa el doble de luz que en f5.6.
Por tanto moviendo un factor en un sentido, y otro factor en sentido contrario, nos encontraremos con exposiciones equivalentes.
Venga un ejemplo: Imagina que tomamos una foto a ISO 100, f5.6 y 1/125 segundos. Si aumentamos un paso la apertura hasta f4 (abrimos el diafragma=más luz) y a su vez reducimos un paso la velocidad hasta 1/250 (menos tiempo=menos luz), obtenemos una exposición equivalente

ISO100, f5.6, 1/125s = ISO100, f4, 1/250s

Imaginate que ahora reducimos la sensibilidad ISO un paso hasta ISO 50 y abrimos el diafragma un paso más hasta f2.8. De nuevo obtenemos una exposición equivalente

ISO100, f5.6, 1/125s = ISO100, f4, 1/250s = ISO 50, f2.8, 1/250s

Como te puedes imaginar las posibilidades son infinitas. Partiendo de unos valores de exposición determinados, puedo llegar a obtener otros que me permitirán captar la misma cantidad de luz. Eso sí, captaremos la misma cantidad de luz pero otras características serán diferentes. ¿Recuerdas, por ejemplo, que nos permitían las velocidades de obturación altas? nos permitían congelar el movimiento, verdad? Por lo tanto, si nos interesa congelar el movimiento, aumentaremos la velocidad pero tendremos que compensar mediante la apertura o mediante la sensibilidad o mediante ambas.....

Puede parecer que entonces, si queremos más luz en nuestra foto, simplemente tenemos que aumentar la apertura, o reducir la velocidad o aumentar la ISO. Bien pues la cosa no es tan sencilla. El problema que nos encontramos es que debemos tener en cuanta lo que pasa cuando variamos estos tres elementos:

Aumentar la apertura: reducción de la profundidad de campo. Veremos este tema más adelante, pero en definitiva esto quiere decir que aumentar la apertura está relacionado con el tamaño de la zona que va a quedar enfocada en nuestra imagen.
Reducir la velocidad: trepidación. Cuanto más tiempo está el obturador abierto, más expuestos estamos a captar también los propios movimientos de la cámara y del fotógrafo
Aumentar la sensibilidad: Ruido: Aumentar la sensibilidad del sensor conlleva un riesgo de provocar ruido en nuestra imagen, cosa que es un efecto generalmente no deseable

En definitiva, vamos a tener que combinar estos tres elementos de forma que consigamos la imagen deseada teniendo en cuenta las limitaciones y problemas que nos podemos llegar a encontrar.

Controles en nuestra cámara

Hoy en día, en nuestra cámara encontramos controles que nos ayudan a hacer una exposición "correcta". Aparte del control automático, tenemos normalmente varias opciones en cuanto a controles manuales se refiere. En todos ellos el control de la sensibilidad del sensor es independiente. Esto quiere decir que la elección de la sensibilidad será un parámetro que debemos definir a priori, y que por tanto, los controles manuales nos ayudarán a ajustar la apertura y la velocidad.

Foto de Leo Reynolds en flickr


Prioridad de Apertura: Este control significa que nosotros elegiremos la apertura del diafragma que queramos, y la cámara nos calculará la velocidad de obturación adecuada.

Prioridad a la Velocidad de Obturación: En este caso podremos controlar la velocidad de obturación, y la cámara calculará por nosotros la apertura más adecuada.

Manual: En este caso decidiremos tanto la apertura como la velocidad de forma manual. Normalmente las cámaras proporcionan un indicador para comprobar si estamos dejando entrar mucha luz (sobreexposición) o poca luz (subexposición).

Mi historia particular es que empecé usando la prioridad de apertura porque me gustaba jugar con la profundidad de campo. Por tanto me sentía más cómodo controlando la apertura y dejando la velocidad que se ajustase automáticamente. Sólo en casos particulares decidía cambiar a prioridad a la obturación. Normalmente casos dónde me interesaban captar el movimiento o alguna circunstancia similar. Actualmente utilizo el control manual porque de esta forma, puedo hacer una serie de fotos usando exactamente los mismos ajustes y obteniendo unos resultados consistentes. Es decir, aseguro que en la misma escena tendré exactamente los mismos ajustes a pesar de tener zonas con más o menos luz....De nuevo creo que es una cuestión de preferencias y de sentirse cómodo con el control determinado.

CF4 - Exposición

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Foto de Prem Anandh en flickr

Iniciamos uno de los temas más relevantes del curso; se trata de la exposición, dónde hablaremos de cómo controlamos la cantidad de luz que entra por el objetivo de nuestra cámara mediante la apertura, la velocidad de obturación y la sensibilidad de nuestro sensor. Hablaremos también de las diferentes formas de medir la exposición y de conceptos como la sobre y sub exposición. Finalizaremos esta serie de posts hablando de la Teoría de Zonas, llevándolo a un aspecto muy práctico como me lo enseñaron hace ya un tiempo.

Efecto seda en cascada de agua

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Ver foto en flickr

Este fin de semana he tenido la oportunidad de pasearme por el la comarca del Berguedá, una zona preciosa en el interior de Cataluña donde, entre otras cosas, nace el rio Llobregat. Allí tuve la oportunidad de hacer un tipo de fotografía muy particular.

Se trata de captar la imagen de una corriente de agua en movimiento creando un efecto seda. La imagen tomada se hizo con un 50mm, sensibilidad ISO 200, apertura f11 y una velocidad de 4 segundos. Es decir, que el agua cayendo sobre las rocas se captó durante 4 segundos. Es eso lo que explica el efecto suave del agua en esta imagen.

Pero un momento ¿4 segundos de exposición en pleno día (eran las 11 de la mañana)?. Normalmente, a plena luz del día, con 4 segundos de exposición hubiéramos obtenido una imagen totalmente quemada. La realidad es que hay un pequeño truco, y no es otro que el uso de un filtro de densidad neutra. Este filtro hace lo que normalmente no queremos, que es que se bloquee la luz que entra en el objetivo. En este caso particular, el filtro estaba bloqueando 8 pasos de luz. Es decir, que sin utilizar el filtro, teníamos unas condiciones de velocidad de 1/60 segundos. Al poner el filtro y bloquear 8 pasos la luz, nos encontramos con esos 4 segundos de exposición. La foto sin filtro hubiera congelado el movimiento del agua en cambio con 4 segundos de velocidad hemos obtenido este efecto sedoso del agua.


Una cámara grande

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Siguiendo con las noticias de cosas grandes, la semana pasada me llegó una noticia sobre una cámara de 32.000 Megapíxeles. Es decir, como unas 1.000 veces la resolución de las mejores cámaras DSLR del mercado. No está mal no?

La foto de arriba es una recreación ya que todavía la están construyendo. Se usará para tomar fotografías del espacio y su destino final será el observatorio de Cerro Pachón en Chile.

La monada pesará unas 3 toneladas y se ha construido combinando 189 sensores. Más información aquí.

CF3.2 - Temperatura y Balance de blanco

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Foto de gnackgrackgnack en Flickr

Otra gran característica de la luz es su color, o lo que llamaremos temperatura de color a partir de ahora. Efectivamente, la luz, dependiendo de su origen, tiene una tonalidad determinada. Esto que quizá nos pueda sorprender ya que nosotros no percibimos cambios en el color de la luz. Esto se debe a que nuestro cerebro interpreta estas tonalidades de forma automática y hace que interpretemos los colores correctamente independientemente de la temperatura de color.

Nuestra cámara no va a corregir la temperatura de color de forma automática....te suena aquello de las "fotos amarillas"? Es por esto que en fotografía vamos a tener en cuenta la temperatura de color de nuestra escena para corregirla, o todo lo contrario, para potenciarla de forma creativa.

La temperatura de color se mide en grados Kelvin.

Luz blanca

La llamada luz blanca es la que nos llega del sol o la que emite un flash. No tiene ninguna tonalidad, es simplemente blanca. Es una luz de unos 5.500-6.000 grados Kelvin aproximadamente.

Luz de tungsteno (amarilla)

La luz de tungsteno es la que emiten las bombillas incandescentes. Es una luz típicamente amarilla. De nuevo, nuestro cerebro corrige esta tonalidad, por lo que veremos esta luz de color blanco como siempre, pero nuestra cámara la verá amarilla. Si no se corrige, produce una tonalidad amarilla en las superficies blancas y acentúan los tonos rojizos de la piel. Seguro que te suenan esas fotos de tonalidad amarillenta.  Es una luz de unos 2.800 grados Kelvin aproximadamente.

Luz de fluorescente (azul)

La luz de fluorescente es una luz típicamente azulada. Si no se corrige este tipo de luz hace que los objetos de color blanco tomen un tono azulado y hace que el tono de la piel tome un tono verdoso lo que normalmente es desagradable y poco deseable. Es una luz de unos 4.000 grados Kelvin aproximadamente.

Balance de Blanco

En nuestra cámara podremos corregir estas temperaturas de la luz mediante el control de Balance de Blanco o White Balance en inglés. Esto le indica a la cámara con que tonalidad de luz estamos trabajando y realiza las correcciones adecuadas compensando esa tonalidad. Los ajustes pueden ser más o menos detallados según la cámara, llegando algunas a incluso poder definir exactamente los grados Kelvin con los que estamos trabajando.

El funcionamiento general del balance de blancos consiste en la compensación de la tonalidad. Por ejemplo, si nos encontramos en un interior iluminado con bombillas, si nuestro ajuste de balance de blancos está en luz blanca, obtendremos tonos amarillentos. Si ajustamos el control a luz de tungsteno, la cámara compensará esa tonalidad amarillenta, obteniendo un resultado más natural. Siguiendo con el ejemplo, si por el contrario ajustamos el control a fluorescente (luz azul) la cámara compensará el azul "añadiendo" tonos amarillos, por lo que el resultado será una tonalidad todavía más amarilla.

En post producción es posible corregir el Balance de blancos si trabajamos con formatos Raw. Esto hace que haya fotógrafos que prefieran no ajustar el Balance de blancos en el momento de hacer la toma y que prefieran hacer todas las correcciones en post-producción. Bien, cuestión de gustos y preferencias a la hora de organizar el flujo de trabajo.

Uso creativo

Lo que en un principio nos puede parecer un problema en ocasiones es también una herramienta creativa. Jugando con los controles de balance de blanco podemos conseguir efectos interesantes. Un ejemplo es el de simular escenas nocturnas obteniendo tonalidades azules.

Foto de Kerndav en Flickr
Probablemente la foto del ejemplo se consiguió ajustando el balance de blanco a tungsteno en una escena a plena luz del día.

Más de una luz en la escena

La cosa se complica un poco más cuando tenemos más de un tipo de luz en la misma escena. En este tipo de situaciones nos vamos a ver forzados a elegir que luz queremos ajustar y cuál de ellas vamos a "desajustar".

Imagínate la foto hecha en un interior iluminado con bombillas (luz amarilla) donde queremos incluir una ventana por dónde entra la luz del sol (luz blanca). Si ajustamos el balance de blanco a tungsteno, la luz de la ventana tomará una tonalidad azulada. Si por el contrario ajustamos la luz de la ventana, la luz del interior tomará una tonalidad amarillenta.